Leah se unió mi tormento poco después de que mi mundo fuera destruido, al igual que yo lo perdió todo, sólo aprendí su nombre cuando fue aprendida junto a su madre, quien llamándole por su nombre le dijo que debía sobrevivir a cualquier costo, antes de ser decapitada. Leah y yo jamás hablamos, no hubo palabras de consuelo ni mostramos simpatía por el otro, ambos sabíamos qué lo único que nos mantenía con vida era la venganza.